HISTORIA DEL IMAN

Breve historia y evolución de los imanes comerciales modernos

 

Las propiedades magnéticas se conocen desde la antigüedad, cuando se observó que minerales naturales como la magnetita podían atraer hierro.

 

 

 

Durante siglos, estos efectos se usaron de forma empírica, principalmente en navegación y experimentación científica.

 

El verdadero punto de inflexión llegó en el siglo XX, con el desarrollo de los imanes permanentes industriales. En la década de 1980, el científico japonés Masato Sagawa logró desarrollar el primer imán de neodimio (NdFeB) de alto rendimiento mientras trabajaba para Sumitomo Special Metals. Esta innovación permitió obtener una fuerza magnética sin precedentes en tamaños muy reducidos.

 

Posteriormente, las patentes y derechos de fabricación fueron licenciados y explotados por grandes empresas industriales, entre ellas Hitachi Metals, lo que impulsó su producción a escala global. Con el tiempo, la industria se expandió y optimizó, especialmente en Asia, donde China se convirtió en el principal centro de producción mundial de imanes de neodimio y ferrita.

 

 

Gracias a estos avances, hoy existen imanes comerciales confiables, estandarizados y accesibles, utilizados en miles de productos modernos. Esta evolución tecnológica es la base de los imanes que actualmente se integran en libretas, agendas, GPS, promocionales, trampas magnéticas y soluciones industriales.


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